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Los museos estatales de España en torno al 8M — Irina Rubio Cano

Historiadora y arqueóloga (Universidad de Alcalá).

Resulta ya innegable que estamos siendo testigos de un periodo de auge del movimiento feminista a nivel internacional, con una fuerza y expansión que han llevado a considerar la presencia de una “cuarta ola” marcada por las reivindicaciones en materia de derechos de las mujeres y denuncia frente a tratos vejatorios y de violencia, cuyo eco podemos encontrar en lemas ya ampliamente extendidos como #MeToo, “El violador eres tú”, o el reciente “Sola y borracha, quiero llegar a casa” empleado, no sin falta de controversia, por el Ministerio de Igualdad de España. Y es que en este país, a las ya extensas reivindicaciones en torno a cuestiones como la brecha salarial, los techos de cristal o las actitudes machistas normalizadas, se sumó el gran impacto causado por la reiterada presencia de la violencia de género y casos altamente mediáticos como el asesinato de Diana Quer o el caso de La Manada. Todo ello desembocó en que durante el 8 de marzo de 2018 se convocase la primera huelga feminista de 24h, cuya asistencia multitudinaria ha sido heredada en las convocatorias posteriores.

De este modo, resulta posible afirmar que la igualdad de la mujer se posiciona como uno de los temas de principal interés en el ámbito social. Un contexto que no se debe disociar del patrimonio y su importancia como vía para revalorizar la cultura y las identidades, al servir como vehículo de transmisión intergeneracional de conocimiento y experiencias (VV.AA, 2014a). Dentro de ello, una de la manifestaciones físicas más visibles por las que se ponen en contacto la cultura y la ciudadanía son los museos, que en su conceptualización moderna y tras el impulso de corrientes como la Nueva Museología de Rivière o la posterior y más reciente Museología Crítica, los han redefinido como espacios de carácter social, con un acceso más amplio y representativo para la diversidad de público. Así, los museos distan de tener como objetivo la transmisión de un discurso unilateral para buscar la construcción de un diálogo polifacético que involucre las principales y más actuales inquietudes de la sociedad.

Tanto desde las propias instituciones como desde su estudio a través de la academia, se ha creado cada vez mayor visibilidad en lo relativo a las cuestiones feministas y de género, así como a la relación que estas guardan con el papel de las instituciones museísticas. Autoras como Mª Ángeles Querol, Paloma Cabrera, Paloma González Marcén (VV.AA, 2014b), Clara López o Lourdes Prados (PRADOS y LÓPEZ, 2017), entre muchas otras, han puesto de manifiesto cómo los discursos museológicos, que son aceptados por el público con la alta carga de veracidad propia de estos organismos oficiales que se encuentran entre los máximos representantes de la cultura, no dejan de quedar sesgados por la perspectiva que se ha seguido de manera tradicional en la investigación. Dentro de ello, se ha llamado la atención sobre la escasa visibilidad que tienen las mujeres, por ejemplo, en campos como la construcción de las sociedades tratadas desde los museos arqueológicos, o como autoras de arte. Y no es únicamente posible analizar y dar visibilidad a la presencia femenina como sujeto de los discursos de los museos, sino también en calidad de profesionales de los mismos.

Por todo ello, los museos estatales (entendiendo por ello los 16 museos de titularidad y gestión directa del Ministerio de Cultura y Deporte, junto al Museo del Prado y el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía en calidad de Organismos Públicos adscritos), generan cada vez más vías por las que se pone en valor el papel de las mujeres en estas instituciones. Particularmente, a lo largo del 8 de Marzo y sus jornadas previas, ha sido posible asistir al uso de las redes sociales de varias de estas instituciones como medio de comunicación de contenido en torno a este contexto. Desde la perspectiva de las profesionales, a través de las redes sociales del Museo Arqueológico Nacional (@manarqueologico) se ha dado a conocer que las trabajadoras de dicho museo constituyen casi el 70% de la plantilla, generándose además una campaña a través de Instagram por la que se daba a conocer el museo desde la perspectiva de mujeres que trabajaban en distintas áreas del mismo bajo la premisa “Redescubre el museo con nuestras trabajadoras del equipo de…” narrándose la labor que ejercen desde sus respectivos puestos, en muchas ocasiones no expuestos al público visitante. El Museo Sorolla (@Museo_Sorolla) lanzaba el dato de tener un 73% del personal compuesto por mujeres, constituyendo estas además el 53% de los visitantes, recordando además su fundación por Clotilde García del Castillo. El Museo del Greco desarrolló en sus redes una campaña por la que se solicitaba a sus seguidores subir una foto con #ObjetivoIgualdad realizando el símbolo “=“ con los brazos, además de realizar, con motivo explícito del Día Internacional de la Mujer, la conferencia “Semblanzas femeninas. Recordando a la mujer de la antigua Grecia” a cargo de María Isabel Rodríguez López. Como un último ejemplo de los múltiples que podrían ser aquí presentados, desde el Museo del Prado las empleadas del museo explicaban la historia detrás del cuadro “Estudio al Nartural” de Concepción Figuera Martínez y Güertero, lo que constituye un avance de la próxima exposición temporal “Invitadas. Fragmentos sobre mujeres, ideología y artes plásticas en España”. Se trata, además, de un museo que reservó una de las exposiciones conmemorativas de su bicentenario a Sofonisba de Anguissola y Lavinia Fontana, y en el que Clara Peeters hizo historia en la institución como primera mujer pintora a la que se dedicaba una exposición temporal, lo que tuvo lugar entre 2016 y 2017.

Y es que el trabajo de los museos relativo a la visibilización de las mujeres, si bien se acentúa en torno al 8M, no queda acotado a esta fecha. Por el contrario, se trata de un campo temático en crecimiento sobre el que se debe perseguir la inclusión femenina en los discursos museológicos de manera equitativa y natural. Así, es posible ver cómo desde estas instituciones existe actividad cada vez más presente y continua. El Museo Arqueológico Nacional, Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, Museo del Prado, Museo Nacional de Cerámica y Artes Suntuarias González Martí y Museo del Traje quedan unidos en el proyecto Museos en Femenino, desde el que se ha lanzado tanto una guía didáctica como una serie de itinerarios en cada uno de los museos que tienen como objetivo principal visibilizar las mujeres. Del Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía es también posible destacar el conjunto de iniciativas que se desarrollarán en los próximos meses bajo el nombre “Revuelta feminista en el museo”. También el Museo Sorolla tiene proyectada una relectura de la obra del artista desde el punto de vista de las mujeres en la próxima exposición de verano “Sorolla Femenino Plural”. Echando una última mirada al pasado reciente de los museos estatales, el Museo de América celebró en 2018 la exposición “La Hija del Virrey. El mundo femenino Novohispano en el siglo XVII”, centrada en la figura de Mª Luisa de Toledo.

Siendo estas líneas una muy breve síntesis de la oferta cultural y el potencial que los museos estatales presentan para la creación de una perspectiva inclusiva en materia de género, se pretende concluir a través de ellas el importante valor que las instituciones museísticas tienen como medio de representación y participación en los principales intereses de la ciudadanía, al igual que como elementos dinamizadores de la actividad ciudadana capaces de proyectar a través del patrimonio las inquietudes actuales, ofreciendo perspectivas alternativas sobre las mismas. Una labor que tiene  tanto implicación nacional, como se ha visto en casos como el Plan Museos + Sociales, como internacional, lo que se puede ver reflejado en la Agenda 2030 y sus 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible, desde donde se pone en valor el papel de la cultura en la construcción de identidades, la inclusión y la participación social, lo que contribuye a la paz y prosperidad internacional, así como la sostenibilidad que genera la protección del patrimonio y su diversidad (VV.AA, 2018).

Bibliografía

  • Prados Torreira, Lourdes; López Ruiz, Clara (eds.). Museos arqueológicos y género. Educando en igualdad. UAM Ediciones. 2017.
  • VV.AA. Indicadores UNESCO de cultura para el desarrollo. Manual Metodológico. UNESCO, 2014a.
  • VV.AA. “Museos Género y Sexualidad”. Revista ICOM CE Digital nº8. 2013.
  • VV.AA. “Museos, arqueología y género: relatos, recursos y experiencias”. Revista ICOM CE Digital nº9. 2014b.
  • VV.AA. La cultura para la Agenda 2030. UNESCO, 2018.